Heredera del humanismo, las ideas liberales, laicas y vanguardistas.

CÓDIGO DEONTOLÓGICO

Artículo 6


La profesión de Psicólogo/a se rige por principios comunes a toda deontología profesional: respeto a la persona, protección de los derechos humanos, sentido de responsabilidad, honestidad, sinceridad para con los clientes, prudencia en la aplicación de instrumentos y técnicas, competencia profesional, solidez de la fundamentación objetiva y científica de sus intervenciones profesionales.

lunes, 17 de junio de 2013

Autoayuda

"No hay mayor negocio que vender a gente desesperada un producto que asegura eliminar la desesperación" (Aldous Huxley)

A lo largo de la última década se ha multiplicado exponencialmente el número de personas interesadas en conocerse mejor y potenciar su inteligencia emocional. Como consecuencia directa ha emergido con fuerza un nuevo sector profesional: el de la autoayuda. Debido al malestar generalizado, no solo se ha puesto de moda, sino que se ha consolidado como un negocio muy lucrativo. En las librerías comerciales esta sección ya ocupa una parte significativa. De hecho, están aflorando "expertos" en el tema por todas partes.

"Alicia se daba por lo general muy buenos consejos a sí misma, aunque rara vez los seguía". (Lewis Carroll)


Autoayuda quiere decir ayudarse a uno mismo. Si bien los demás pueden escucharnos, apoyarnos y compartir con nosotros lo que han aprendido de sí mismos, nadie más puede resolver nuestros problemas y conflictos existenciales. Cada uno de nosotros está llamado a recorrer su propio camino.


Los demás pueden acompañarnos en nuestro proceso. En vez de dar consejos y recetas sobre la manera en la que otros deberían vivir sus vidas, es mucho más útil y eficiente hacer preguntas y compartir reflexiones que nos permitan crecer en comprensión.


Es un recordar lo que ya sabemos y pasar a la acción.

Son muy frecuentes las siguientes conversaciones:

-"¿Qué te dijo el psicólogo?"
-"Lo que me explicó ya lo sabía"

-"¿Por qué no lees...?"
-"Libros de autoayuda ya he leído muchos, pero no me sirven"

"Jamás se ha emborrachado nadie a base de comprender intelectualmente la palabra vino". (Anthony de Mello)

Son muchos los que leen libros de crecimiento personal o acuden a un especialista en busca de algún tipo de fórmula mágica o secreto de la felicidad. Y quedan defraudados porque se necesita esfuerzo y práctica. Lo que les falta es practicarlo y ese paso fundamental no lo dan.

Un ejemplo ... la espalda debe mantenerse recta; si estamos sentados, debemos apoyarla bien en el respaldo. Todos los sabemos, ¿pero lo hacemos? Quizá nos proponemos hacerlo, pero es difícil porque no nos damos cuenta y la curvamos. Con nuestros pensamientos y nuestras conductas pasa exactamente lo mismo. Sabemos que no tenemos que ser pesimistas, que tenemos que contar hasta diez en algunas situaciones, que... pero nos cuesta. Parece que nuestra actitud, nuestros pensamientos, también se tuercen como la espalda. Es difícil rectificar las actitudes porque no nos damos cuenta y van a su aire. Debemos, pues, aprender a observarnos, estar atentos a nuestras sensaciones, emociones y pensamientos. Y cuando se curven, aplicar la teoría que ya sabemos.

Otro ejemplo ... tenemos claro que si queremos adelgazar, tenemos que hacer el esfuerzo de seguir un régimen; que si queremos estar más en forma, es necesario practicar ejercicio físico; pues si queremos crecer a nivel personal, no basta solo con leer o reflexionar, también debemos esforzarnos y practicar.

Para responder a la pregunta de  "¿cómo lo hago? o ¿cómo hago para aplicar la teoría que ya me sé?", para eso, estamos los psicólogos.

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