El que escucha algo que a lo mejor no le agrada tiene
que saber que todos vivimos en mundos completamente diferentes y que
lo que la otra persona manifiesta es únicamente su punto de vista. Si
viéramos las cosas así, no buscaríamos posiciones de defensa ni nos sentiríamos
tan asustados y desvalidos ante lo que interpretamos como crítica de los demás.
El proceder con empatía no significa estar de acuerdo con el
otro. No implica dejar de lado las propias convicciones y asumir como propias
la del otro. Es más, se puede estar en completo desacuerdo con alguien, sin por
ello dejar de ser empáticos y respetar su posición, aceptando como legítimas
sus propias motivaciones.
La empatía es una destreza básica de la comunicación
interpersonal, ella permite un entendimiento sólido entre dos personas, en
consecuencia, es fundamental para comprender en profundidad el mensaje del otro
y así establecer un diálogo. Esta habilidad de inferir los pensamientos y
sentimientos de otros, genera sentimientos de simpatía, comprensión y ternura; resulta
útil para ser líder o maestro, para mantener relaciones saludables, vínculos
estables, mejorar la comunicación y para ser más solidario y lograr una mejor
convivencia.
Es sin duda una habilidad que, empleada con acierto,
facilita el desenvolvimiento y progreso de todo tipo de relación entre dos o
más personas pues a través de ella se pueden apreciar los sentimientos y
necesidades de los demás, dando pie a la calidez emocional, el compromiso, el
afecto y la sensibilidad.
Es uno de los elementos clave que forman la inteligencia
emocional, y como tal, es el rasgo característico de las relaciones interpersonales
exitosas.
Las personas empáticas buscan la forma de llegar al otro por el camino más apropiado, que es el que respeta su idiosincrasia, conservando su propio estilo pero atentas a su forma de pensar, eligiendo las palabras y las ideas para coincidir en la mayoría de los aspectos y evitando confrontaciones, con el objetivo prioritario de alcanzar el consenso y mantener fluida la comunicación.
Concluiremos pues, que la empatía es la capacidad que tiene un individuo para comprender emocionalmente a otro ser humano. Significa poder ponerse en el lugar del otro y poder entender sus necesidades, deseos o acciones.
Pero ponerte en el lugar del otro ¿en qué forma? ¿de qué
manera? ¿cómo hacerlo? Sería tanto a nivel
mental, tomar la perspectiva del otro sin juzgar, como también a nivel emocional, cómo se puede estar
sintiendo la otra persona para de alguna forma que te sienta y sentirte cerca.
Es captar a la otra persona, respetarla y entenderla poniéndote en su lugar desde sus
ideas y su forma de sentir.
Pero cuidado, hay que diferenciar lo que es la educación y las formas de
lo que es la empatía, son dos conceptos distintos. Mirando con optimismo el futuro, observamos en la sociedad actual quizá menos formalismos por parte de la gente joven (se escucha menos el "usted" en este país, por ejemplo) pero existe un
individualismo más empático, un ser más respetuosos con las ideas de los demás,
más tolerantes con los otros (observable en algunas leyes como por ejemplo las del matrimonio homosexual).

